Está indicada en la Neuralgia del Trigémino. Se realiza de forma percutánea mediante una cánula que se dirige desde la mejilla hasta el foramen craneal donde se encuentra el Ganglio de Gasser. Mediante la aplicación de radiofrecuencia se consigue la neurolisis de la parte del ganglio que interesa denervar para tratar el dolor del paciente. La técnica se realiza en quirófano mediante control radiológico y sedación profunda, y puede ser ambulatoria.