El ozono posee propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a tratar el dolor discogénico generado por irrtación química y eliminar los síntomas provocados por una hernia discal. Se realiza en quirófano con control radiológico y sedación. Se accede al disco intervertebral mediante una cánula especial muy fina y una vez en el interior del mismo se inyecta una cantidad variable de ozono estéril. Es un procedimiento ambulatorio.