Es un procedimiento diseñado para reducir el tejido fibrótico que ha quedado en el espacio epidural tras una cirugía de hernia discal, con tal de reducir la presión sobre los nervios. Es un procedimiento efectivo que supone la inserción de un catéter guiado mediante control radiológico a través del hiato sacro (una apertura que existe al final del hueso sacro). Una vez situado el catéter en el lugar donde se encuentra la fibrosis, se inyectan una serie de sustancias destinadas a reducirla o eliminarla, sin dañar al resto de tejidos. El catéter se deja en algunos casos durante 48 horas para poder administrar el medicamento de manera repetida. En este caso, se precisa de ingreso hospitalario durante 48-72 horas. Tras el procedimiento se consigue en muchos casos el alivio del dolor irradiado a las extremidades. Es muy importante seguir un programa de terapia física para realizar estiramientos del plexo nervioso, tras la epidurólisis.